Una vieja profesora decía que la ortografía es para la lengua como la cortesía para las relaciones personales.
Si una pesona saluda cuando entra a un lugar, si cede el asiento a un anciano o a una mujer embarazada, si se expresa con respeto, hace más bonita la vida; pero se puede vivir sin cortesía.
Cuando leemos un texto con errores ortográficos, a veces se dificulta comprenderlo, pero si nos esforzamos podremos descifrarlo y comprenderlo.
Los niños y las niñas pequeños, porque están aprendiendo, comenten errores de cortesía y de ortografía, pero trabajando con interés, pueden mejorar mucho en ambos aspectos.
En el trabajo adjunto está un ejercicio sobre unas letras que a veces nos causan problemas: la Z y la C. En este caso usamos una regla que es fácil y muy útil:
Cuando una palabra en singular termina en z se cambia por ces en el plural y, cuando una palabra en plural lleva ces, se cambia por z en el singular. Por ejemplo: nariz - narices; nuez - nueces.
En el trabajo, que abres haciendo click en el gráfico, tienes que escribir las formas de plural o del singular, según corresponda, y oraciones con cada palabra.
Que te vaya muy bien.